La historia de los dispositivos electrónicos es fascinante. Por ejemplo, en el 1880, cuando Cuba abolió la esclavitud, Rodin esculpió el pensador y Rosalía de Castro escribió Follas Novas, el doctor Joseph Mortimer Granville patentó el primer vibrador electromecánico con forma de cohete.
Hay que entender que en el siglo XIX (hace relativamente poco), el masaje de clítoris era considerado como el único tratamiento adecuado contra la histeria. Por eso las facultades de medicina rebosaban de alumnos. Y es que las mujeres enfermas de “histeria” (útero ardiente para los griegos) cada día acudían a su médico para que les masajeara la zona.
Ante este trabajo ímprobo, el inteligente médico británico inventó estos curiosos dispositivos. Unos artilugios que, ya entonces, evolucionaron tecnológicamente. Por ejemplo había modelos que funcionan enchufados a la corriente eléctrica, otros con baterías, otros con gas”¦ Incluso algunos funcionaban a pedales.
Con los primeros modelos asequibles, llegó la publicidad en diarios de tirada nacional con anuncios que indicaban cosas como “La vibración es la vida” o “El secreto de la juventud se ha descubierto en la vibración”. Algunos modelos, se acompañaban, incluso de recambio para transformar el vibrador en una batidora de cocina.
La aparición de las primeras películas pornográficas hacia 1920 cambió la percepción del vibrador como un “medicamento” y se empezó a considerar como algo sucio por la sociedad farisaica de la época.
Ahora todo ha cambiado ¿o no?
Una historia fascinante descubierta en el blog fashionchica y extractada del blog fogonazos
Por cierto…Hay posts que deberían tener varios títulos y éste es uno de ellos. Poor ejemplo, se me ocurre:
Historia del vibrador: un objeto médico que se inventó para curar la histeria femenina.
Estoy seguro de que entre nuestros amables lectores/as encontraremos mentes abiertas capaces de poner un título mucho más ingenioso





Como anunciaban los diarios: "La vibración es la vida" 😀
Este es!
Como está pasando con todo, poco a poco se verá como algo de uso más o menos cotidiano