
Canon ha ampliado la gama de objetivos disponibles para la Canon EOS M, su cámara compacta sin espejo de objetivos intercambiables. La nueva lente es un teleobjetivo con una distancia focal 55-200 milímetros y montura EF-M. Se trata de una lente de gama media, con una apertura variable f/4.5-6.3. Este es el cuarto integrante de la gama de objetivos existente para la EOS M, que está formada por un 18-55, un 11-22 y una óptica fija de 22 milímetros. El nuevo EF-M 55-200 llena el vacío que quedaba en la serie, en la que hasta ahora no se podía encontrar ningún teleobjetivo. Este tipo de lentes nos permiten acercarnos a motivos lejanos y capturar detalles a los que no nos podemos acercar.

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El nuevo objetivo Canon EF-M 55-200 mm ofrece una gama focal muy amplia que lo convierte en una lente muy versátil que cualquier fotógrafo debería tener en su mochila. Nos permite obtener imágenes encuadrando escenas más amplias en su focal más abierta, pero también conseguir planos de detalle muy interesantes. Si lo trasladamos al sistema de 35 milímetros, su distancia focal equivaldría a un 82-320 milímetros. Como suele suceder en la mayoría de objetivos con zoom, la apertura de esta lente es variable. Cuando estemos en 55 milímetros la apertura será f/4.5, pero al hacer zoom la luminosidad disminuye hasta alcanzar una apertura f/6.3. La lente está formada por 17 elementos agrupados en once grupos y es una lente de ultra baja dispersión, para mantener la calidad al máximo en todas su gama focal. Además cuenta con un motor de pasos (STM) que ofrece un enfoque muy fluido y silencioso, pensado sobre todo para la grabación de vídeos ya que así la imagen no sufre transiciones bruscas ni tampoco se escucha el sonido del motor. Como no podía ser de otro modo integra un estabilizador óptico que minimiza los temblores naturales de nuestra mano, consiguiendo vídeos más suavizados e imágenes más nítidas. El Canon EF-M 55-200 mm tiene un acabado exterior metálico y es bastante ligero, pesa 260 gramos por lo que su transporte no supondrá un problema. El objetivo cuenta con un anillo de enfoque manual con ajustes rápidos, el diafragma tiene siete hojas y su diámetro es de 52 milímetros. La lente permite enfocar a una distancia mínima de un metro, que será suficiente para obtener detalles con buena calidad.
Como decíamos, la Canon EOS M es la cámara compacta sin espejo de la compañía japonesa, que ya cuenta con una gama de cuatro objetivos que cubren una gran variedad focal, partiendo de once milímetros hasta alcanzar los 200 milímetros gracias a este último modelo. Este tipo de cámaras resultan muy cómodas de transportar y ofrecen un nivel de calidad a medio camino entre una compacta y una réflex.




