El que se va a Sevilla no siempre pierde su silla. Sobre todo si llevamos un maletí­n como el SuitCase Chair que descubrieron en TechEBlog. Es como un «transformer» para ejecutivos trashumantes. ¿Llegas a la cola del aeropuerto y todaví­a no han abierto la facturación de equipajes? Pues abres la maleta y te sientas encima.


Cuando abren la facturación, me pongo de pie

…y cuando la cola se para, me vuelvo a sentar.

Hay que ver, con tanto sentarme y levantarme me habí­a olvidado de que estos malditos tacones me están matando. Mejor los guardo y hago la cola descalza.

Sólo es un concepto, es decir, ni se fabrica ni se vende. A ver si para cuando esté en las tiendas le han añadido algunas funciones robóticas, como aquella silla que se reconstruí­a sola.

Ví­a: Gizmodo