Para aquellos afortunados que tenemos un Mac, además de las satisfacciones diarias que nos da, se le puede dar un uso que hasta ahora no había pensado. Se le puede convertir en un verdadero sismógrafo profesional.
Lo único que hay que hacer es dejar el ordenador encima de una superficie sólida y estable e instalarle SeisMac, una sencilla aplicación gratuita que hace las veces de sismógrafo.
Para ello, utiliza un sensor de movimiento interno que lleva incorporado la máquina. En la ventana de la aplicación aparece un gráfico de tres ejes que monitorizan las vibraciones y que se actualiza constantemente. Esta aplicación también es compatible con los antiguos PowerBooks y iBooks que estén provistos de este sensor.
Una herramienta imprescindible para aquellos que no tengan vecinos con niños saltarines … y no sean hipondríacos.




