Probamos los Denon AH-GC30, auriculares sin cables y "sin ruido"

Novedad de Denon este año, los auriculares AH-GC30 son equivalentes a sus modelos más altos de gama. Es decir, son auriculares de diadema, que cubren los oídos y además con las copas cerradas. Pero también son lo bastante compactos para poderlos usar cómodamente y plegables para llevárselos donde sea. Su conexión Bluetooth puede librarnos del cable, y la tecnología de reducción de ruido nos ayudará en ambientes poco tranquilos o para usarlo para hablar por teléfono. Los hemos podido probar a fondo y vamos a repasar sus aspectos más destacados. Cuestan 350 euros y están disponibles en negro y plata o blanco y dorado.

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Denon AH-GC30 prueba (21)

Como los de lujo

La gama de auriculares Denon es bastante popular, pero seguramente sus modelos más altos de gama solo sean conocidos por los aficionados más dedicados. Un ejemplo: los Denon AH-D9200, cuyo precio supera los mil euros, y que usan bambú cortado a mano para las copas además de estar montados artesanalmente en Japón. Pues esos altavoces, como sus hermanos de gama AH-D7200 y AH-D5200 (600 euros), comparten algo con los AH-GC30 que hemos probado. Los diafragmas (es decir los pequeños altavoces que lleva dentro cada copa) usan la misma tecnología, “Free Edge”.

Diafragma "Free Edge" de los Denon AH-GC30

Diafragma “Free Edge” de los Denon AH-GC30

Si esos modelos de alta gama (y uso por supuesto con cable) llevan diafragmas de 50 mm de diámetro, en el caso de los GC30 son algo más compactos, de 40 mm. Pero es que también son unos auriculares algo más pequeños de tamaño: tienen el tamaño justo para quedar por encima de los oídos. Es decir, son (salvo para personas con orejas más grandes de lo normal) “circumaurales”, y en nuestro caso (oreja pequeña) quedaban holgados y podíamos elegir en qué posición dejarlos. Solemos preferir tenerlos algo adelantados, pues eso mejora la percepción espacial de la escena sonora (se parece más a escuchar altavoces). Pero sigamos repasando sus detalles de construcción y características…

Unboxing

Estos Denon llegan en la habitual caja de cartón con funda exterior barnizada y decorada a todo color. Están embalados para ser expuestos así colgados, y esa primera sensación importa. Quien coja su caja en la tienda se sorprenderá del peso, que suele hacer pensar en mejor calidad y, aquí, es así. Una vez quitado el plástico protector y quitada la primera funda, tenemos la caja en sí con un primer papel de instrucciones rápidas. Para qué sirve cada botón y cada conexión en las copas, y cómo vincularlos a un móvil con Bluetooth.

Tras este papel, la funda que nos servirá para llevarlos o guardarlos, y dentro los Denon AH-GC30 por fin. La articulación de las copas permite plegarlos para que ocupen menos espacio (así deben ir en la funda y aún pueden plegarse más). En esa funda hay una bolsita de tela y dentro suyo tres cables: el de carga (USB) y dos de audio, uno directo y otro con mando y micrófono. Estos dos últimos llevan jack estéreo 3’5mm estándar para la fuente, perfecto, y un jack de 2’5mm con cuatro conexiones para la copa del auricular. Es otra conexión bastante estándar, pero la presencia del conector y del cable es una noticia excelente. Además de permitirnos usarlos así (sin gastar batería y con máxima calidad de sonido), el día (que tarde o temprano llega) en que la batería interna se muere, seguirán siendo útiles.

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Calidad premium

Con los auriculares ya en la mano, las sensaciones son sobresalientes. Cuestan 350 euros pero tienen acabados y calidad de auriculares que hemos probado de esa gama de precio o superior… y con el añadido que éstos tienen Bluetooth y sistema de cancelación de ruido ambiente. La ya habitual piel sintética de suavísimo tacto será lo que contactará con nuestra cabeza, alrededor de las orejas y en la parte superior (diadema). El almohadillado de las copas es bastante blando, más de lo usual, con lo que el “cierre” será bueno. Tal cual, es decir su atenuación pasiva de ruidos (son cerrados), ya es bastante buena y debe rondar los 6 a 10 dB.

Aunque comentamos que al coger la caja se nota el peso (calidad), los auriculares en sí no son una carga. Superan los 200 gramos pero se llevan cómodamente y no nos parecieron molestos, llevándolos horas. Es un compromiso, porque buena parte del peso puede depender de la batería: más ligeros, habría que estar muy pendiente de cargarla. Las 20 horas anunciadas (40 si usamos la reducción de ruido con cable) son bastante realistas tras nuestra prueba. Se cargan en un par de horas.

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Denon AH-GC30 en negro y blanco

Por otra parte, para lograr un peso equilibrado se han usado materiales que podrían parecer menos “nobles” (plástico) pero aquí todo tiene su función óptima. La diadema tiene una base metálica robusta, por ejemplo. Los probamos en negro, que combina con gris plata oscuro. La versión blanca combina con partes doradas, es quizás más femenino, pero en ambos casos las copas son mates y el acabado, excelente. Son también compactos, plegados se llevan fácilmente y puestos están en la frontera de lo aceptable en público (en nuestra opinión particular).

Sistema anti-ruidos

Es una de las claves de estos auriculares: además de ser cerrados y aislar por sí mismos bastante bien, tienen algo más. Denon los ha dotado de un sistema de cancelación de ruidos, que funciona como ya es habitual. Unos micrófonos en las copas detectan el ruido ambiente, y el sistema mezcla ruido equivalente con la fase invertida en nuestra música para cancelar ese ruido. La novedad es que tiene tres niveles (además de apagado claro). En la copa derecha hay un botón y LED dedicados: una pulsación larga lo activa (se nos anuncia con un mensaje de voz) y lo deja en el modo más agresivo, “avión“. El LED se queda parpadeando una vez. Una pulsación corta nos pasa al siguiente modo, “ciudad“, donde el sistema es menos agresivo y el LED luce con dos destellos. Otra pulsación nos pasa al modo más suave, “oficina“, con el LED destellando tres veces y el sistema más moderado (para salas no muy ruidosas).

Este sistema funciona independientemente de si estamos conectados con el cable a la fuente, o por Bluetooth. Esto ya nos parece destacable (bravo Denon) y fue lo primero que probamos, curiosos de comprobar su eficacia. En verano y con aires acondicionados puestos, es muy fácil apreciar su eficacia. Parece magia, incluso sin música se reduce tanto el ruido constante de fondo que se diría han apagado la ventilación. Con música no nos pareció demasiado intrusivo o que modificara lo que escuchábamos: francamente bueno. Acostumbrados a usarlo para eliminar esos ruidos de fondo constantes, se nos olvidaba que lo teníamos activado escuchando con cable.

Llamadas y conversación

Una vez comprobado lo eficaz del sistema de cancelación de ruidos nos preguntamos cómo se portarían los Denon AH-GC30 conversando. Aprovechando unos días de mucha actividad en Skype, los vinculamos al ordenador por Bluetooth: basta pulsar un botón y dos “clics”. No tenemos mucha fe en la calidad de los micrófonos residentes en las copas de auriculares como estos porque quedan alejados de nuestra boca. Y cuando la marca incluye un cable con micrófono y botón, da qué pensar también. Pues de eso nada: en modo Bluetooth nuestros interlocutores nos escuchaban (skype o móvil) perfectamente. Parece que los dos micrófonos externos ayudan a captar mejor la voz y filtrar otros ruidos.

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Orificios de los micrófonos incorporados

Además Denon cuenta con la tecnología cVc (“Clear Voice Capture”) que filtra la voz entre los ruidos de fondo. Incluye ecualización de las frecuencias de la voz, cancelación de ecos y reduce el ruido de viento. Sobresaliente. Sí, sobresaliente, pero hay sitio para la matrícula de honor. Es una gran ventaja tener el cable con micrófono, para poder estar escuchando música en el ordenador y no necesitar conectar nada si recibimos una llamada o una consulta puntual vía Skype. Cuando al principio comentamos las ventajas de tener cables no exageramos: les sacaremos mucho partido.

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¡Música!

Está muy bien que los auriculares nos aíslen del ruido ambiente o que sean tan útiles para mantener conversaciones. Pero si con la música no nos gustan, mal negocio… Los pudimos probar con el móvil, con el ordenador y con un sistema de alta calidad (reproductor en red con DAC separado y amplificador dedicado). Los Denon AH-GC30 no son auriculares difíciles de amplificar, algo habitual cuando son modelos que pueden usarse sin cables. Si no fuera así la batería duraría un suspiro, claro. Conectados al sistema bueno, necesitábamos mover poco el volumen para tener ya la música alta. Con el móvil se podía alcanzar (con cable) también un nivel sobrado, y con Bluetooth algo menos pero también más que suficiente.

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El sonido de los Denon es bastante neutro y no se echa en falta nada. Sus ya famosos drivers o altavoces internos Free Edge se han ganado buena reputación en los auriculares de gama alta. Aquí, algo más pequeños y optimizados para funcionar con poca potencia, mantienen sus virtudes. Es un sonido neutro pero (como los auriculares Denon “gordos”) con un grave potente y presente. No exagerado, pero el perfil sonoro de estos Denon está claramente inclinado hacia los graves. Esto es perfecto para jugar o ver películas, y con música moderna. Con otra música afortunadamente ese grave no es intrusivo: no ensucia el resto de frecuencias. Las voces suenan claras en medios, y los agudos son limpios y dan buena sensación de espacio, aunque no tanta como en modelos abiertos y de gama superior.

Un placer

Pero esa neutralidad con un punto de grave se disfruta, y el aislamiento es bienvenido. Canciones que combinan las voces, guitarras eléctricas o acústicas, y percusiones y ritmos, suenan estupendas con estos auriculares. No perdemos el detalle de las voces y las guitarras, manteniendo suficiente “aire” en agudos, y desde luego no echamos de menos el ritmo de la batería en graves. Recordamos en particular el “Stairway to Heaven” (Led Zeppelin) o también “Shallow”, el tema de la película que ha desvelado ese lado desconocido de Bradley Cooper (compositor y cantante además de actor y director) y que canta con Lady Gaga. Los Denon AH-GC30 pueden emocionarnos gracias a su buena reproducción de la música, lo harán en cualquier lugar (con o sin cables) y sin problemas de batería. ¡Recomendados!.

Denon AH-GC30 prueba (17)

 

Denon AH-GC30

TipoAuriculares de diadema, circumaurales y cerrados
ConexionesCable (jack estéreo 3’5 mm, 2 incluidos con y sin micrófono) o Bluetooth
Altavoces internos y característicasFreeEdge 40 mm, sensibilidad 98 dB/mW, respuesta en frecuencia 5 Hz hasta 50 kHz
MaterialesAluminio, acero inoxidable, plástico con fibra, piel sintética
Cables incluidosUSB carga (micro), 2 cables de audio (jack 3’5 mm): estándar y con micrófono más mando
TecnologíasBluetooth aptX HD, cVc (Clear Voice Capture)
Baterí­aIones Litio (20 horas de autonomía, 2 horas de carga)
Precio350 euros

 

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