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Mucho optimismo se ha respirado en la conferencia de prensa de la Blu-ray Disc Association del CES de Las Vegas. El primero en tomar la palabra fue Andy Parsons, vicepresidente de Pioneer y cabeza visible de este grupo de empresas que pugna por convertir al “disco azul” en el próximo estándar de alta definición que sustituya al DVD. El citado orador se metió por momentos en el papel de un humorista homónimo suyo, tras dirigirse a la audiencia en tono jocoso. “Sospecho que algunos tendrán preguntas para Ron”, dijo mientras señalaba a Ron Sanders, nada menos que el presidente de Warner Bros, sentado entre los conferenciantes.

Parsons aludí­a así­ al reciente anuncio de Warner de lanzar sus futuras pelí­culas exclusivamente en Blu-ray, abandonando sine die al otro formato competidor: el HD DVD. Una decisión anunciada tres dí­as antes del inicio de la feria de Las Vegas. Lo que se dice un golpe bajo. Tras el chascarrillo inicial, Parsons desglosó los datos de ventas de pelí­culas, que reflejan que Blu-ray ha vendido prácticamente el doble que HD DVD durante 2007 en Estados Unidos, con una proporción de 64%-36%. En la lí­nea de lo que vení­an diciendo los estudios de Home Media Magazine.

Tras esto, tomaron la palabra los representantes de los estudios cinematográficos y productoras audiovisuales. Figuras que tienen mucho que decir en esta competición de formatos.

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El primero en hacerlo fue Dany Kaye, de la 20th Century Fox, para meterse de lleno en uno de los temas más controvertidos de esta guerra de formatos: las ventas de reproductores. Según sus datos, ya se han vendido medio millón de máquinas, a las que hay que sumar 3 millones de la consola de videojuegos PlayStation 3.

Desde el bando del HD DVD, con Toshiba a la cabeza, siempre omiten estas últimas en el recuento, porque son videoconsolas. En la otra “esquina del ring”, Sony denuncia que hay que tenerlas en cuenta, ya que al fin y al cabo también llevan un lector de Blu-ray. Al final, cada uno barre para su casa. Parsons afirma que sus lectores tienen el 85% del mercado, mientras los chicos del HD DVD se jactan de que los suyos, al ser más baratos, tienen el 70% de cutoa. El cuento de nunca acabar.

Para 2008, las previsiones expuestas por Kaye consisten en vender otros 2 millones de lectores de Blu-ray y 4 millones de PS3. El dato más optimista es el de discos vendidos: prevén colocar 40 millones durante el próximo año, frente a los 5 millones vendidos en 2007.

Para ilustrarlo todo, se apoya en unas gráficas mostradas en la pantalla de la sala de conferencias, comparando la situación de los próximos años con el “punto de inflexión” vivido en 2001 y 2002, cuando el DVD empezó a comerle terreno al VHS. Eso sí­, los datos del pasado ya los conocemos, y los del futuro no son más que eso, previsiones. Otra cosa es que se cumplan. La única realidad de momento conocida es que la alta definición supone todaví­a una parte irrisoria del mercado de los discos ópticos.

Eric Bishop, presidente de Sony Pictures, recalcó la influencia de la PlayStation 3 en el éxito de Blu-ray, y se explayó ensalzando las nuevas posibilidades interactivas que éste ofrecerá en un futuro próximo. Bob Chapek, presidente de Walt Disney Studios, habló de la necesidad de educar a los consumidores para que conozcan las ventajas de la alta definición, y soltó una de las frases optimistas más lapidarias de la conferencia: “los consumidores votan con dólares, y votan por Blu-ray”.

Los dos últimos conferenciantes, el citado Ron Sanders de Warner Bros y Steve Beeks (presidente de la productora americana Lionsgate), hicieron discursos muy en la lí­nea de los anteriores. El primero afirmó que la victoria del Blu-ray es inevitable, para justificar en parte la decisión de Warner de abandonar el HD DVD. Por su parte, Beeks dijó que “2008 marcará un hito” en la disputa. Según él, el mercado está dejando claro que “Blu-ray se impondrá como el estándar ‘dorado'”.

En el posterior turno de preguntas, los conferenciantes respondieron a cuestiones como la venta de las grabadoras de Blu-ray o la posibilidad de crear discos multiformato, es decir, que puedan ser insertados en un reproductor de DVD y visualizarse en definición estándar (esto es algo que sí­ puede hacerse con HD DVD). A lo primero responde Sanders, quien evita hablar sobre el elevado coste de este tipo de grabadoras para afirmar que, de momento, hacer copias no es aún una necesidad real para el usuario. En cuanto al disco multiformato, Kayes afirma que no están dispuestos a “sacrificar espacio en el disco” para ese tipo de cosas.

La impresión general de toda la conferencia es que dentro de la Blu-ray Disc Association ya han encargado el champán y las cajas de puros para celebrar la victoria sobre el HD DVD. Y según los datos, parece que no van mal encaminados. Ahora bien, aunque sea un topicazo, no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo. En primer lugar, porque nunca está de más ser precavido. En los últimos meses el HD DVD ha mejorado sustancialmente su ritmo de venta de pelí­culas, y quién sabe si empeorará, mantendrá o mejorará la tendencia en los próximos meses.

Pero lo más fundamental es evitar que los árboles nos impidan ver el bosque (segundo topicazo, no por ello menos cierto). Los impulsores de ambos formatos están empeñados en una pelea uno contra uno. Pero olvidan que la alta definición no tiene porqué estar atada a un trozo de plástico. Los hábitos de los consumidores no son inalterables, e Internet ofrece cada vez más posibilidades en este aspecto. Sobre todo si las combinamos con otros dispositivos de almacenamiento, que reducen su tamaño a medida que aumentan su memoria interna. Llegará un momento en el que las empresas, en especial los grandes estudios de Hollywood, tendrán que plantearse la posibilidad de explotar de alguna forma estas ví­as sin renunciar a hacer caja. Porque al final, eso es lo importante: conseguir beneficios.