Hace casi dos años nos preguntábamos si por estas fechas tendríamos ya entre manos un papel reutilizable. Es decir, un papel que borrase su contenido para que pudiéramos volver a imprimir sobre él. Al menos es lo que prometía Xerox. Y la respuesta es no. Lo único que ha conseguido la firma es mostrar algunas imágenes del papel que está desarrollando y que podría convertirse en un producto real “en algún momento del próximo año”. Volvemos a poner el cronómetro en marcha con una nueva promesa.
Lo afirma Mark Bernstein, director y presidente de PARC, el famoso centro de investigación de la ciudad californiana de Palo Alto, propiedad de Xerox, donde nacieron inventos como el ratón, el sistema operativo de ventanas o la conexión Ethernet. En colaboración con otro centro de investigación de Xerox en Canadá, los científicos de PARC han creado un papel que se borra progresivamente, hasta quedar completamente “en blanco” pasadas 24 horas. En la imagen superior podemos ver el nuevo invento. Sí, esos papeles que parecen pergaminos del siglo XV sacados de un cajón olvidado. Eso es lo último en papel.
Los investigadores de Xerox llevan 30 años detrás del invento. En PARC, el centro de investigación que la firma norteamericana tiene en Palo Alto (California), los ingenieros llevan trabajando en el papel electrónico que ellos llaman “Gyricon” desde 1978. En mayo de 1999, Bob Sprague, entonces gerente del laboratorio de hardware de PARC, nos mostraba a un grupo de periodistas de todo el mundo el funcionamiento de su papel electrónico en las mismas entrañas de Silicon Valley. Se trataba de un prototipo de papel monocromo. En junio de aquel año, Xerox anunciaba un acuerdo con 3M para fabricar y comercializar de forma masiva el nuevo Gyricon. Luego, nada más se supo.
Ocho años después, la compañía mixta Fuji Xerox está presentando un nuevo prototipo flexible sobre el que se puede realizar escritura óptica en color.
Su tamaño es el de una hoja A6 (105 x 148 milímetros), con un grosor de apenas 0’4 milímetros. Se puede escribir sobre él casi como si fuese un papel convencional, puesto que los trazos se actualizan en menos de un segundo.
No es un cargador ni un escáner de bolsillo. Aunque no lo parezca, es un ratón. Viajemos un poco al pasado. Año 1964. Dos investigadores crean el primer ratón informático de la historia.
Según cuenta la Wikipedia, fueron Douglas Engelbart y Bill English. Todo ocurría en el Institute Research of Stanford, un laboratorio de la Universidad de Standford. En concreto, a poca distancia del famoso Silicon Valley en California.
La maqueta que vemos en las fotos estaba hecha de madera. Aunque su funcionamiento prácticamente no ha variado. La idea era y es la de poder interactuar con el ordenador. Sin necesidad de usar el teclado. Y con un dispositivo que cabe en la palma de la mano.
Este primer ratón de la historia tenía dos ruedas metálicas. Una para desplazar el cursor en el eje horizontal y otra rueda para el eje vertical. También tenía un botón rojo para hacer clic.
Tras este primer boceto, el dispositivo sería mejorado en los laboratorios Xerox PARC que la firma Xerox tiene en Palo Alto. Unos laboratorios que han dado grandes frutos a la historia informática.

Esto, al menos, es lo que ha anunciado un ingeniero de la firma Xerox. La clave de este papel reutilizable es que, después de un tiempo, se borra. Así, se puede imprimir otra vez. El uso más práctico lo tenemos en los millones de mensajes de correo electrónico que muchos imprimen en el trabajo. Estos papeles realmente, tienen una vida útil de unas cuantas horas. También están esos documentos que, a veces, imprimimos para leer camino de casa, de un cliente o del trabajo…
El hecho es que todos imprimimos demasiado. Además, imprimimos papeles que al poco tiempo tiramos a la papelera. Y esto ocurre, sobre todo, en las empresas. Basándose en este hecho, algunos ingenieros de la firma Xerox decidieron investigar en la posibilidad de crear papel reutilizable. Un papel que, después de pasado un tiempo, se quede limpio (se borre la tinta) para poder ser impreso de nuevo. Y esto es lo que parece que han conseguido. Parece que se trata de un papel especial que preserva lo que hayamos impreso más de 16 horas.
Este papel reutilizable tiene un compuesto fotocromático que cambia de un estado claro a un estado coloreado con la luz ultravioleta. Después de pasarlo convenientemente por este tipo de luz, quedará impreso y se mostrará el documento. Eso sí. Se trata de un documento que pierde color con el paso tiempo. Un paso más allá ha indicado a los ingenieros de Xerox que pueden conseguir que el contenido del papel impreso se quede intacto si quiere el usuario.