
En pleno debate sobre la idoneidad, legalidad o poco respeto a la privacidad personal generada por la actividad desarrolla por las cámaras de vigilancia ubicadas en el viario público, hay noticias que no dejan de echar leña al fuego. Esta vez la posible polémica para unos, y la gran alegrÃa para otros (sobre todos los responsables de la seguridad pública) viene de la mano de Oculus, un sistema de cámaras de vigilancia desarrollado en la Universidad de Castilla-La Mancha que detecta y analiza, con lógica y todo, la actividad que se lleva a cabo en la calle, incluyendo en este análisis la circulación de vehÃculos y peatones.






