Algunos coches voladores siguen sin despegar. Es el caso del el Terrafugia un prototipo imposible promovido por ex-estudiantes del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). Eso sí. Parece que este artefacto extravagante ha servido de fuente de inspiración para el mismísimo Pentágono. Por mediación de la agencia militar americana DARPA, planea construir su propia “Personal Air Vehicle Technology”. Es decir, tecnología de vehículo aéreo personal, que así es como han bautizado a su plan. Obviamente estará destinado a fines militares, aunque por ahora no estará equipado con ningún tipo de armamento.
Y decimos por ahora, porque el proyecto fue anunciado hace sólo algunos días, y aún no se ha construido el primer prototipo. No obstante, las directrices principales ya se han hecho públicas. Debe ser un vehículo compacto, capaz de transportar entre dos y cuatro personas tanto por tierra como por aire. Y, a ser posible, debe hacerlo usando un único depósito de combustible. La intención de la agencia es que sea capaz de viajar a una velocidad de 96 kilómetros por hora en carretera y 241 kilómetros por hora en vuelo. Todo ello sin renunciar a un diseño robusto y manteniendo un coste de producción asequible. La pera, vamos.


