Microsoft se despide estos días de su fundador y de su anterior sistema operativo. Bueno, en realidad no del todo. Por un lado, Bill Gates no se va definitivamente: seguirá como presidente de la compañía de las ventanas, pero sólo pasará por la oficina un día a la semana, pues se dedicará a fondo a su fundación filantrópica. Por otra parte, Windows XP no va a desaparecer del todo de las tiendas o de los ordenadores nuevos, ya que seguirá disponible hasta 2010 en ordenadores de bajo coste (como el Asus Eee o el Acer Aspire One).
Pero estamos, en cualquier caso, ante el inicio de una retirada en ambos frentes. Lo de Bill Gates se conocía desde hace tiempo, incluso desde antes de que el fundador de Microsoft se despidiese oficialmente del CES de Las Vegas. El popular multimillonario seguirá participando en algunos proyectos de la compañía, previamente seleccionados por el hombre en quien ha depositado su confianza y las riendas de Microsoft: su actual CEO, Steve Ballmer. Si hasta ahora Bill dedicaba el 80% de su tiempo a la compañía y el 20% restante a la fundación que gestiona con su mujer, Melinda, desde el pasado 27 de junio el porcentaje se ha invertido.
La situación de Windows XP es algo distinta, pues su “fecha de muerte” se ha retrasado varias veces, debido fundamentalmente al poco éxito cosechado por su sucesor, Windows Vista. El plan inicial consistía en “cerrar el grifo” a XP el 31 de enero de este año. Pero la fecha se pospuso hasta ayer, 30 de junio, y con matices. Lo único que ha hecho Microsoft es dejar de suministrar discos y licencias de Windows XP a las tiendas comerciales y a los grandes fabricantes de ordenadores, como HP, Acer, Dell o Lenovo.
Microsoft ha buscado la espectacularidad para mostrar al gran público las virtudes de Windows 7, el sistema operativo que tendrá que sustituir a Windows Vista en 2010. En lugar de capturas de pantalla, nada mejor que un vídeo para mostrar las posibilidades del futuro sistema con una pantalla no táctil, sino multitáctil. Es decir, que permite realizar acciones combinando varios dedos y movimientos de éstos sobre su superficie, como pasa con el iPhone o la mesa Microsoft Surface.
En este caso, es la pantalla de un Dell Latitude XT, uno de esos ordenadores ultraportátiles con pantalla táctil que no terminan de cuajar en el mercado (al estilo del Samsung Q1, pero con una pantalla más sofisticada, es decir, multitáctil). Microsoft no quiere renunciar a ofrecer un sistema operativo que aproveche las posibilidades de estas nuevas pantallas, por si algún día dejan de ser un producto minoritario. ¿Pero qué tiene que ofrecer Windows 7 a los ordenadores con pantallas más convencionales? Lo acaban de explicar Bill Gates y Steve Ballmer.

Un requisito para estar al frente de Microsoft es aparentar dotes de visionario para promocionar sus productos sin importar el acierto (como ha demostrado Bill Gates con sus predicciones siempre interesadas). El actual CEO de la compañía de las ventanas, Steve Ballmer, hizo ayer sus propios pinitos en el discurso de inauguración de CeBIT 2008, vaticinando una nueva revolución del mundo de la informática, en estrecha relación con la extensión de Internet.
Pero curiosamente, y muy al contrario de lo que acostumbraba a hacer Bill Gates, en ningún momento citó producto alguno de Microsoft. Ni una palabra de Windows Vista (esto no nos extraña si tenemos en cuenta la pobre imagen que está dando el programa) o la mesa táctil Microsoft Surface (un prototipo de ordenador muy grande y poco operativo).
Ni siquiera ha hecho una breve mención al reciente lanzamiento de un programa gratuito para hacer búsquedas dentro de la red de una empresa (Search Server 2008 Express). Una nueva herramienta gratuita de Microsoft que intenta atacar directamente a Google. Y es que, curiosamente, entre los poquísimos servicios que cobra Google está un buscador empresarial parecido al que acaba de ofrecer gratuitamente Microsoft. ¡Qué casualidad!

Mañana 4 de marzo arranca en la ciudad alemana de Hannover una nueva edición de CeBIT, la feria informática más grande del mundo. Un evento que va perdiendo fuelle cada año, como ya vimos en CeBIT 2007. Este año la feria dura un día menos (seis días hasta la clausura el 9 de marzo), de ahí que la organización vea difícil alcanzar la cifra de 480.000 asistentes del año pasado.
El propio Reinhold Umminger, responsable de CeBIT, comentaba hace unas semanas la crisis que están viviendo muchas ferias tecnológicas en lo que a asistencia y número de expositores se refiere (ahí está el caso de SIMO). Pero a pesar de todo, el evento sigue teniendo un peso considerable, con un total de 27 pabellones y presencias destacadas como la de Steve Ballmer, actual CEO de Microsoft, en la jornada de inauguración.

Microsoft ofrece 44.600 millones de dólares por las acciones de Yahoo! en bolsa. Es decir, unos 30.000 millones de euros por hacerse con el control de la empresa que tiene el primer buscador de la Historia de Internet. Un movimiento que se respiraba en el ambiente desde hace meses, en forma de rumores y especulaciones en diversos medios de comunicación, pero que finalmente ha sido anunciado oficialmente por la propia Microsoft.
La compañía de las ventanas quiere así hacer más frente a Google, el líder destacado de Internet, sobre todo en materia de tráfico y publicidad online. Y para ello, nada mejor que comprar al segundo competidor del mercado, que es precísamente Yahoo! Es la única que le hace algo de sombra a Google en cuanto a buscadores, y cuenta con Flickr! como su particular “joya de la corona” (algunos llaman a esta página “el YouTube de las fotos”).

Microsoft acaba de lanzar la versión beta de Office Live Workspaces. Se trata de una herramienta online que funciona como complemento del propio Office, ese paquete de programas en el que se incluyen Word, Excel, PowerPoint y otras aplicaciones. La nueva herramienta sirve para leer y compartir ficheros y documentos con otros usuarios a través de Internet. Eso sí, documentos creados previamente con el paquete Office de Microsoft.