
Este perro robot hace de todo menos tranquilizar a las personas. Se llama Wrex the Dawg y lo ha creado la americana Wow Wee. Una firma especializada en desarrollar robots comerciales. El perrito-robot, por su manera de ser, está especialmente diseñado para aquellas personas que necesitan un nuevo entretenimiento en casa. En este vídeo nos podemos hacer una idea del estresante modus operandi del perrito…
Los robots están de moda y no sólo en Japón. Algunos son muy sofisticados y útiles, otros están preparados para enternecernos. Pues en esta línea circulan los trabajos de la firma australiana Trivotix. Su oso-robot se llama Hykim (Robot Bear 21DO) nació para particpar en julio de 2007 en la famosa competición RoboCup’s.
En julio de 2007 tres firmas: Tribotix, NUBots y Cyberbotics presentaron una propuesta para crear una Plataforma Robótica estándar para las competiciones RoboCup. Aquel intento presentaba dos robots a cuatro patas: un perro y el antepasado de este oso.
Lo bueno de este Hykim es que puede moverse a dos y cuatro patas, tal y como lo haría un oso de carne y hueso. También puede andar lateralmente y rotar sobre sus propias espaldas. El resto del cuerpo, además de componentes electrónicos, está hecho de plástico ABS.
En la cabeza lleva una cámara, sensores para medir distancias y sensores táctiles para que el osito sea lo más real posible. No pesa tanto como los reales, pero tampoco se queda corto: hasta cinco kilos de robot. En el interior del lomo lleva una batería de litio recargable, para cuando se queda sin energía.

Estamos acostumbrados a dar con robots que hacen de todo: los hay que preparan tortillas, otros bailan, limpian piscinas y mil cosas más. Pues bien, el artista callejero italiano Enrico Bertorelli bajo el nombre artístico Pixel Pancho ha decidido montar estos pequeños robots que no hacen absolutamente nada. Se llaman Superboots, y son simplemnente unas graciosas figuritas decorativas de cerámica.
Es el primer pinche de cocina robótico. Se llama Hope3 y se ha especializado en hacer tortillas a la francesa. Sylvain Calinon, un alumno de posgrado de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) es el responsable de diseñar este robot tan peculiar.
El equipo de Sylvain ganó el primer premio en la Conferencia Internacional sobre Robótica y Automatización (ICRA’2008) en el apartado de Interacción entre Hombre y Robot.
Es el Caballo de Troya de los robots. Se llama “Little Big Man 2008″ y es un diseño del artista Nemo Gould, especialista en crear esculturas mecánicas. Lo más curioso de este “Pequeño Gran Hombre del 2008″ es que se trata de un robot grande que lleva otro de pequeño en su barriga y que además, es capaz de moverse.

Los robots nacen, crecen y se multiplican en el siglo XXI. Funcionan como enfermeros que asisten a los ancianos, como niñeras para los más pequeños o como asistentes que recogen la cocina. Sin embargo, los más demandados son los simples juguetes robóticos.
La última sensación en Japón de este tipo se llama G-Robot, unos bichitos entrañables que se mueven a un ritmo frenético, con la particularidad de que antes de poder disfrutar con ellos, hay que montarlos por piezas (estilo Ikea).
El robot, diseñado por HPI, viene en una caja deshecho en un montón de piezas. Así antes de empezar a jugar con él su propietario tendrá que pasar un buen rato resolviendo el rompecabezas de esta estructura. Lo peculiar de este robot es que tiene hasta 20 motores en su interior con sensores de temperatura incluidos. Esto hace que el movimiento sea muy, pero que muy real, y que baile mejor que nosotros en medio de la pista. Todo esto se controla a través de un mando a distancia.
El resultado es realmente bueno. Aquí lo tenemos en un vídeo…
La firma suiza Macroswiss, especializada en tecnología para la guerra ha sido la elegida por el ejército de los Estados Unidos para proporcionarles un nuevo “juguetito” a los chicos de Bush. El invento se llama UGV (Umanned Ground Vehicles) y viene a ser un pequeño vehículo que puede llevar un soldado en la mochila. Después el chisme se puede enviar teledirigido para cumplir cualquier misión.

Si eres un fan de la saga Star Wars, ya puedes dar saltos de alegría. Después de innumerables ediciones de los personajes de las películas a diferentes tamaños y con diferentes calidades, ahora podemos disfrutar de los dos robots protagonistas, C-3P0 y R2-D2, a tamaño natural. La empresa que los fabricará se llama Sideshow Collectibles. Además de estos personajes, dispone de muchos más e incluso de superhéroes Marvel y otras sagas, aunque en diferentes tamaños.
El problema es que para contar con una de estas figuras en tu colección personal y ponerla en el recibidor para saludar a todo aquel que invites a tu casa, además de ser un gran fan de La Guerra de las Galaxias, también tendrás que tener una cuenta corriente bastante desahogada, ya que los precios son tan grandes como su tamaño.
Explorar el entorno forma parte de la naturaleza humana. Cada nuevo conocimiento del Planeta y del espacio exterior amplía nuestras miras y mejora nuestra calidad de vida. Por eso surgen inventos como este ATHLETE (All Terrain Hex-Legged Extra-Terrestrial Explorer). Un todoterreno capaz de moverse entre los cráteres lunares como pez en el agua.
El United States Naval Research Laboratory (Laboratorio de Investigación de la Armada de Estados Unidos) y el NASA’s Jet Propulsion Laboratory (Laboratorio de Propulsión de la NASA), están preparando la misión DALI (Dark Ages Lunar Interferiometer). Un proyecto que pretende mandar nuestro agujereado satélite un ejército de robots para que monten un telescopio. Está previsto que esta misión se llevará a cabo dentro de unos 10 años.
Y ahí es donde entra en juego el prototipo ATHLETE. Un chisme capaz de moverse en entornos complicados que servirá de piernas para estos robots constructores. Y es que las patas de estos robots lunares deben ser como un todoterreno. Tiene que poseer características primordiales como ser ágil, ligero, que trabaje de forma continuada y que puedan ser un número bastante grande de unidades. El ATHLETE incluye una plataforma con seis patas y una rueda en el extremo de cada una. Además de desplazarse gracias a ellas, es capaz de escalar e incluso de descolgarse agarrado a una cuerda.
Después de ver la cara tristona del niño autómata Nexi hacía falta un robot divertido que nos levantase el ánimo. Nadie más indicado para esa tarea que el RB1000 de Graupner Robotics, un androide de juguete capaz de realizar los movimientos más complicados.
Ojo, a pesar de ser un chisme para jugar, es muy caro y sofisticado. Sólo los apasionados por la robótica estarán dispuestos a rascarse el bolsillo. Y es que los chicos de Graupner Robotics le han dotado con 19 servos que le permiten realizar movimientos complejos y adoptar todo tipo de posturas (por si quiere exhibirse frente a las roboféminas). El amigo tiene dos girosensores que mantienen erguidos sus 30 cm. de aluminio azulado y 1’80 kilogramos de peso. No estamos hablando de cualquier cosa. Por su aspecto y su movilidad se le podría comparar con otros autómatas de nivel como el i-Sobot de Sanyo o el Robovie-X de JR Robotics.