
Con un par de toques, este teléfono puede mostrarnos sobre su carcasa la hora del reloj o el estado de la batería e incluso rechazar llamadas. Es el signo de distinción del Nokia 6600 Fold, uno de los tres miembros de la nueva familia Beatiful to use, formada por tres móviles de diseño cuidado y prestaciones medias.

Su diseño es parecido al de terminales como el Sony Ericsson Z610i: es de tipo concha y su carcasa lleva una pantalla OLED oculta a simple vista, en este caso de 120 x 180 píxeles. Con dos toques podemos visualizar información básica del teléfono en dicha pantalla externa, rechazar una llamada o apagar la alarma; si ejercemos sólo una leve presión, el teléfono se abre automática y lentamente, pues lleva un sistema de cierre y apertura electromagnético.
Al menos esto es lo que sugieren las últimas investigaciones de la compañía General Electric. El gigante empresarial ha invertido grandes cantidades de dinero en desarrollar en sus laboratorios de Schenectady (Nueva York) unos paneles luminosos flexibles cubiertos con numerosos diodos LED orgánicos. Su objetivo es utilizar la tecnología OLED como alternativa a las tradicionales bombillas, que en países como Irlanda van a ser retiradas definitivamente.
Con este sistema, la iluminación de las casas serí amucho más dinámica. Y es que se pueden instalar en cualquier lugar, cambiar el color según apetezca e incluso hacerse transparentes para colocarlos en ventanas (una idea con la que ya se había experimentado anteriormente). Pero su principal ventaja es que resulta mucho más efeciente. De hecho, este prototipo es el doble de luminoso que una bombilla incandescente: 30 lúmenes por vatio. Aunque la marca todavía está muy lejos de alcanzar la eficacia de las luces fluorescentes, que es de 100 lúmenes por vatio. Tal y como confiesa Anil Duggal, de General Electrics Global Resarch, aún les queda mucho trabajo por delante.

Hace poco os hablamos de dos finalistas del concurso de diseño NextGen PC de Microsoft. Y repasando al resto de candidatos, nos damos cuenta de que en esta edición una de las notas predominantes consiste en llevar el portátil como si fuese una prenda. Por ejemplo, alrededor del cuello, como pasa con Momenta. Un concepto de collar con videocámara integrada y proyector para que podamos crear una pantalla virtual cuando y donde queramos.
La cámara frontal captaría de forma ininterrumpida lo que tuviese delante, realmacenando todo lo que acontezca cada cinco minutos. Gracias unos sensores corporales que detectan cambios en nuestro ritmo cardíaco o temperatura corporal, comenzaría a guardar los vídeos automáticamente en un disco duro SSD integrado de 200 Gigabytes. Así almacenaríamos siempre momentos excitantes de nuestra vida, con la posibilidad de compartirlos con nuestros amigos a través de su conexión Wi-Fi.

La tecnología OLED es una joven alternativa de futuro para conseguir pantallas de alta definición y extremadamente planas. Pero por el momento el único modelo que se comercializa es el XEL-1 de la familia Sony Drive, y a él se suman prototipos que dejan verse de vez en cuando en las grandes ferias tecnológicas. Es el caso de este modelo de 31 pulgadas de Samsung, que ha pasado de forma casi desapercibida por las últimas ediciones del CeBIT de Hannover y el CES de Las Vegas.

Tomar algo tan típico y cotidiano como unas persianas y añadirle dos tecnologías poco explotadas como la iluminación OLED y la energía solar. En eso pensó Damian Savio para diseñar este proyecto de la Universidad de Sidney Oeste (Australia): el sistema Lightway. Ventanas con persianas giratorias y transparentes que se recargan con la luz solar durante el día, y por la noche se convierten en pantallas para iluminar el interior de los edificios.
Como punto de partida, Damian tomó una ventana Breezway Louvre, que incluye paneles transparentes y motorizados. Y la mejoró equipándola con diodos OLED transparentes y células fotovoltaicas de tamaño microscópico. De esta forma, la luz del sol entra en las habitaciones durante el día, y al mismo tiempo recarga las baterías del sistema para que, por la noche, sólo haya que cerrar las persianas y que éstas iluminen el interior con colores y dibujos.

A nadie le hubiese extrañado que no, pero finalmente sí: las primeras unidades del teclado Optimus Maximus, en el que cada tecla es una pantalla OLED cambiante, han comenzado a llegar a sus compradores este mismo mes de febrero. Después de más de dos años de noticias, adelantos y retrasos, este singular y “módico” periférico (la versión más sencilla cuesta nada menos que 371 euros) por fin está en el mercado.
A los diseñadores de Art Lebedev les ha costado lo suyo. Es lo que tiene que esta firma rusa se dedique casi en exclusiva a diseñar productos que rozan con lo artístico y conceptual: la inmensa mayoría “se pierden” por el camino antes de llegar a las tiendas. Parrafadas aparte: ¿qué tal funciona este Optimus Maximus? Según la gente de engadget, muy bien para unas cosas y muy mal para otras. De momento os dejamos el vídeo que ellos mismos han realizado mostrando el que han comprado.

Para algunos, la inmersión total en el videojuego pasa por un estrafalario casco como el Bubble Helmet de Toshiba Otros nos daríamos con un canto en los dientes si pudieramos jugar con estos monitores “tres en uno” (como los que sacó Radius hace algún tiempo). Unas pantallas multiplicadas por tres y con forma curva que sumergen al espectador en la acción, amplían su campo de visión y le añaden espacio al panorama.
La primera que os mostramos está diseñada por la firma Alienware. Se trata de una pantalla OLED curvada con una resolución de 2880 x 900 píxeles y que posee una respuesta de 0,02 milisegundos (más que apta para videojuegos de última generación). Hay que decir que está montada superponiendo tres miniproyectores DLP. Justo por ese motivo, si nos fijamos en vivo, se notan un poco las diferencias entre las distintas zonas de la pantalla. Sobre todo por el cambio de brillo en las zonas de cambio de pantalla. Además, no son completamente delgadas como las LCD o plasma. Tienen cierto volumen trasero, y esto, hoy no está bien visto por el aficionado.

Cuando vives en una casa modular Futuro o en una vivienda Ewok tienes que ganar espacio de cualquier manera para que entren todos los muebles. Seguro que entonces verás con buenos ojos hacerte con la Turning Lamp, este curioso ordenador-lámpara ideado por el diseñador Seungchan Lee. Aunque la verdad es que mola tanto que cualquiera nos llevaríamos uno así a casa.
Esta peculiar pieza de mobiliario podría rivalizar con cualquiera de las lámparas más frikis. Al tirar de la cadenita activa una de las 4 caras que tiene. Cada una de estas caras, que en realidad son pantallas OLED, puede llevar a cabo diferentes tareas, desde mostrar el tiempo hasta consultar las noticias o el correo electrónico, pasando por un reproductor musical. Otra de las ventajas que tiene es que pueden funcionar de forma independiente, de modo que varias personas pueden trabajar a la vez en su cara correspondiente.

Alguien con muy malas intenciones sugería que en la Universidad los conocimientos salen de la boca del profesor y llegan al papel del alumno sin pasar por el cerebro de ninguno de ellos. Esa persona tendrá ahora que rectificar sus afirmaciones, porque con el Pulse Smartpen el conocimiento queda almacenado en el mismo bolígrafo. Y encima sincronizado con los apuntes. Impresionante, ¿verdad?
Este ingenioso gadget fabricado porla firma Livescribe lleva un par de micrófonos que captan y graban las explicaciones de clase. Hasta ahí parece algo bastante común, pero lo realmente sorprendente es que el audio queda sincronizado con las anotaciones que hayamos tomado. De este modo, si hacemos clic con la punta sobre una parte del texto el sonido comenzará a reproducirse justo en el punto que coincide con el momento en el que estábamos escribiendo esa palabra.

El reloj del 007 ahora también se fabrica en China. Y no nos referimos a modelos como el Qiao Xing W10 o el Touchscreen Cell Phone Wristwatch. Hablamos de todo el catálogo de la firma Meilin, en el que aparecen hasta siete modelos distintos.
Todos son modelos tribanda o cuatribanda, es decir, pueden funcionar en tres o cuatro frecuencias de telefonía distintas para que puedan ser usados en distintos continentes. Además de su look y su función como reloj-teléfono de pulsera, todos tienen en común la conectividad Bluetooth (para usar auriculares o transferir pequeños archivos sin cables) y sus pantallas táctiles (eso sí) de tamaño bastante reducido. Una consecuencia lógica del poco espacio que tienen las muñecas que tenemos los humanos.
Los más pequeños llevan pantallas de 1,3 pulgadas con resolución de 176 x 220 píxeles. Modelos como el ML-MW06 consiguen encerrar, en apenas 50 gramos de peso, un reproductor de música y vídeo y una conexión USB para transferir datos del ordenador, además de móvil y el reloj. Este modelo es uno de los más económicos. Cuesta, al cambio, unos 90 euros.