
Las piscinas dan muchos problemas a la hora de limpiarlas. Y es que las tareas de acondicionamiento suponen vaciar la piscina, limpiarla y volverla a llenar después con la mezcla adecuada de agua y cloro. Así, además de tiempo se gasta mucha agua, y no está el país para grandes derroches. La empresa americana iRobot ha pensado en esto, diseñando un robot que limpia las piscinas. Se llama Verro y promete ser tan sensacional como el resto de modelos limpiadores diseñados por la misma empresa y que se dedicaban exclusivamente a las tareas del hogar.


La Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa estadounidense (la DARPA para los amigos y enemigos) llevaba algún tiempo desarrollando la idea de construir pequeños robots que pudieran utilizarse como nodos para configurar una red inalámbrica en el campo de batalla. Finalmente el proyecto se llevará a cabo de la mano de la corporación iRobot, una entidad que, como vemos, lo mismo fabrica aspiradoras robóticas para la limpieza del hogar que minitanques Wi-Fi.
Han bautizado a estos chismes diabólicos como LANdroids, un juego de palabras entre LAN (acrónimo de red de área local) y android (vocablo inglés equivalente a androide).
Se pretende que sean robustos como cualquier otro artilugio militar, pero al mismo tiempo resulten suficientemente ligeros para que un soldado pueda llevarlo encima. Y ante todo, son baratos, de forma que no se lamenten las pérdidas ni se arriesguen las vidas de las tropas por recuperarlos.

Los chicos de iRobot siguen sorprendiendo con sus invenciones. Y les va bien. Sus discos limpiadores inteligentes Roomba y Scooba, que os recomendamos hace un tiempo, son dos de los robots que mejor salida han encontrado en el mercado. En la Feria DigitalLife 2007, celebrada recientemente en Nueva York, han presentado dos nuevos inventos: un limpiador especializado en canalones y otro que en lugar de limpiar sirve para hacer videollamadas, pero que tiene un diseño en forma de disco muy parecido al de sus “hermanos mayores”.
El primero se llama Looj y es una especie de tractor en miniatura. Se deposita dentro del canalón y, por control remoto, lo hacemos avanzar, retroceder y girar su hélice delantera, hecha de caucho y polipropileno, para desparramar por el aire hojas de árboles, tierra y otros deshechos sólidos. Lo malo es que sólo los saca del canalón, no los recoge ni los elimina (eso ya es misión y decisión tuya). El modelo más básico cuesta 100 dólares (unos 70 euros).
Tres entregas son pocas. Nuestras madres se merecen que les dediquemos un par de posts más. Ahí van unos cuantos gadgets para ahorrar esfuerzos y dedicar más tiempo a descansar y relajarse.
El primero, para aprovechar al máximo y disfrutar de esos inusuales momentos de relax. En concreto se trata de un Sillón Hinchable Masajeador. Tiene 9 programas distintos, temporizador y un mando a distancia para personalizar las sesiones de masaje.
Al ser hinchable, podemos guardarlo en un espacio reducido después de usarlo. Para volver a llenarlo de aire, dispone de una bomba que lo infla automáticamente en un 1 minuto. Cuesta 70 euros.
Pero tenemos más sugerencias para regalar. Leer el articulo completo »