A estas alturas de juego, está claro que Grand Theft Auto se ha convertido en una saga que atrapa a miles de jugadores de todo el mundo. Todo un negocio de oro que no sólo se traduce en ventas de juegos para Xbox 360 o la PlayStation 3. Incluso las compañías discográficas se preparan para hacer su agosto particular cuando la música de sus artistas se popularice tras aparecer en el juego.
Hay centenares de páginas web dedicadas a su análisis, cientos de vídeos colgados en YouTube con sus tráilers y, por supuesto, todo tipo de especulaciones con cada nueva entrega. Pero ¿cómo empezó todo?
Grand Theft Auto IV ya está a la venta. No es un videojuego cualquiera. Pocos títulos pueden contar con una previsión de ventas de unos 9 millones de copias en todo el mundo tan sólo en la primera semana de lanzamiento. Unas ventas que, de hacerse realidad, supondrían unos 135 millones de dólares en beneficios. Y, de paso, le convertirían en uno de los estrenos más exitosos del sector.
Pero ¿qué tiene este juego que no tengan otros? Y, sobre todo, ¿qué hay de nuevo en su cuarta entrega? Te invitamos a leer este análisis pormenorizado de uno de los juegos más esperados del año.
Ya está aquí. La fecha que muchos esperaban ha llegado. Grand Theft Auto IV, uno de los llamados a ser juego del año, ya ha salido a la venta en España. Carreras, adrenalina, disparos, sexo, mafia… Todo lo que siempre deseaste y lo que siempre ha escandalizado a los más ignorantes de las consolas. La nueva entrega de este polémico videojuego ya está para la PlayStation 3 y la Xbox 360. Para hacerse con ella hay que desembolsar 66,90 euros en ambos casos.
Grand Theft Auto es una saga de videojuegos que ha vendido más de 66 millones de copias en todo el mundo. Por eso, no es de extrañar el interés que despierta. Si a eso le sumamos sus altas dosis de violencia, sexo y delitos, la polémica está servida. De entrada, la parte de atrás de las carátulas de esta saga suelen tener prácticamente todas las etiquetas de aviso existentes y Grand Theft Auto 4 no ha sido una excepción.
Ha recibido la calificación M (sólo para audiencias adultas), la más restrictiva de la ESRB (el organismo regulador estadounidense) por lenguaje obsceno, violencia, consumo de drogas, escenas de sexo explícito, etc. Algo parecido a lo que le ha ocurrido en Europa, donde el organismo equivalente europeo, PEGI, le ha dado la calificación más restrictiva posible: 18+ (recomendado para mayores de 18 años), como puede comprobarse en su página web.