
“Cuando alguien fallece no abandona nuestra memoria ni nuestra red social“. Este es el demoledor mensaje que ha dejado volar Max Kelly, responsable de seguridad de Facebook, en el blog corporativo de la empresa. La popular red social ha estrenado un nuevo servicio, casi tan impresionante como Gleeden, que nos permitirá crear páginas o perfiles commemorativos para aquellas personas que han fallecido y que por lo tanto, ya no pueden generar actividad en Facebook. Para ello están sus amigos.

La idea es que sean sus allegados los encargados de mantener el sitio a modo de homenaje, creando un perfil privado de acceso restringido. Facebook se compromete a eliminar datos privados que puedan herir la sensibilidad de sus familiares y a controlar el funcionamiento del servicio para que no se produzcan bromas pesadas que den por muerto a alguien que realmente está vivito y coleando. Para lograrlo, los fundadores del perfil póstumo deberán aportar pruebas del fallecimiento, como puede ser por ejemplo, la esquela en un periódico.
Harto curioso es el perfil que más crece en Facebook. Son las mujeres de más de 55 años, con lo que se hace más probable que algunas personas que habitan Facebook puedan fallecer antes que los jóvenes adolescentes que según la estadística, se inscriben en masa a este tipo de redes sociales.
Los problemas llegan cuando la persona fallecida todavía está dada de alta en Facebook y recibe mensajes de amigos que ni siquiera saben qué ha podido pasar. O lo que es peor, que los familiares vean según que mensajes en la cuenta de Facebook de su ser más querido. Desventajas de las nuevas tecnologías, he aquí la cuestión.
Fotos de: pshab y Catskills Grrl





Sin Comentarios