
El Gobierno quiere obligar en un futuro a los operadores de ADSL a que cumplan con el 80% de las velocidades de conexión a Internet que prometen en su publicidad. Como mínimo. Y si no pueden, que no ofrezcan el servicio (o publiciten la velocidad correcta, lógicamente). Pero mientras esta medida se aprueba, lo cierto es que las leyes actuales sólo obligan a que Telefónica, Jazztel, ONO y compañía cumplan con el 10% de lo pactado. Y bien, ¿a qué se debe este enorme margen de error?
En primer lugar, a que por desgracia vivimos en un país en el que las autoridades competentes llevan años sin tratar el asunto con la firmeza que se merece. En segundo término, a que el mayor operador, Telefónica, es heredero de un ex-monopolio público que domina actualmente el 60% del mercado, y eso no favorece la competencia. No hay más que ver cómo actúan sus filiales en otros países más competitivos.
Según comenta Javier Sanz, responsable de ADSL Zone, en un artículo publicado en la revista PC Actual, en Reino Unido el operador O2, filial de Telefónica, ofrece conexiones de 20 megas de bajada y 1,6 de subida por un precio inicial de 19 euros al mes. En España, en cambio, “esta misma oferta con la mitad de velocidad de subida (800 kbps) cuesta 150 euros al mes”. Un ejemplo más de la radiografía del ciberdespacio español, que está a la cola de Europa por mucho que el MInistro de Industria sostenga lo contrario.

Atraso tecnológico
Con todo esto, queremos dejar claro que los problemas de las velocidades de Internet en España no se deben exclusivamente a problemas técnicos. Pero al César lo que es del César: la tecnología que usan las redes e infraestructuras nacionales para conectarse a la Red de redes también influye mucho en el asunto. Y es que el rendimiento del ADSL, hoy día el estándar más extendido en nuestro país, se ve muy afectado por factores como la distancia entre el hogar y la central desde la que recibe la señal.
Es más, si vivimos a más de 1.200 metros de una de estas centrales, es técnicamente imposible que consigamos ese 80% de velocidad que quiere imponer el Gobierno en un futuro. Los pares de cobre que usan los servicios ADSL no dan para más. Esto puede solucionarse en parte con la nueva tecnología VDSL2 y, sobre todo, con la fibra óptica hasta el hogar (FTTH), como arrojan los primeros resultados de las pruebas piloto que está realizando Telefónica con sus 30 megas.

En los últimos días saltó a la palestra la noticia de que la CMT, el ente regulador del mercado, había paralizado la comercialización de este nuevo servicio, por no cumplir Telefónica con sus obligaciones como mayorista. Es decir, por no cumplir con las condiciones legales a la hora de alquilar su red a otros operadores. Pero ayer mismo ADSL Zone publicó la decisión final de la CMT, que finalmente permitirá la comercialización de los 30 megas en algunas localidades.
Muy bien, ¿pero qué nos queda a los sufridos usuarios de ADSL? Pues en primer lugar, comprobar cuál es la velocidad que estamos consiguiendo. Y para ello nada mejor que someter nuestra conexión a examen con alguna de las herramientas que para ellos nos brinda Internet: los tests de velocidad. Entre ellos, podemos encontrar alternativas como Speedtest.net o el del portal Terra. Aunque nosotros siempre recomendamos testdevelocidad.es, por la fiabilidad de los resultados que ofrece y los enlaces que facilita con información para evaluar si nuestro operador se comporta bien y qué opciones tenemos para mejorar la velocidad.

Arriba puedes ver el resultado de una conexión de 20 megas. Si obviamos el problema crónico de la velocidad de subida (que es irrisoria), vemos que el resultado se queda entre el 10% mínimo que los operadores están obligados a cumplir (unos 2.000 kilobits por segundo) y ese 80% que en un futuro debería ser obligatorio (serían unos 16.384 kilobits por segundo). Si tú consigues ese 80%, quiere decir que vives realmente cerca de una central. Pero tanto si tenemos suerte como si no, ¿hay alguna medida que esté en nuestra mano para mejorar la velocidad?
Remedios caseros
Pues sí, empezando por el equipo informático que usamos. Los ordenadores más avanzados, en materias como la velocidad del procesador o la memoria RAM, aprovechan mejor el rendimiento de la línea. Es decir: la velocidad suministrada no cambia, pero un ordenador viejo o atrasado se ve sencillamente superado por las circunstancias cuando lo conectamos a Internet. Especialmente si instalamos en él muchos programas para aplicaciones online que, a la hora de la verdad, casi nunca usamos.
También influye cómo montemos nuestra red de Internet doméstica (o la de la oficina). El Wi-Fi proporciona enormes comodidades de movilidad dentro de los edificios. Pero puede sufrir interferencias debido a otras ondas de radio (como las de la telefonía móvil) y su rendimiento se ve afectado por la distancia y los obstáculos físicos (como los muros de casa). El cable Ethernet, a cambio de obligarnos a tener el PC siempre en un mismo sitio, nos ofrece una velocidad ya de por sí más alta, y además más estable, pues no sufre este tipo de interferencias.

En este aspecto, otra gran alternativa son los equipos PLC: unos aparatitos que colocamos en los enchufes de casa para distribuir la conexión por los propios cables de la red eléctrica. En términos de velocidad, andan a medio camino entre el Wi-Fi y el cable Ethernet, con la ventaja respecto a este último de que nos ahorra montar toda una red de cables dentro del edificio.
También podríamos citar un montón de aspectos derivados del propio comportamiento de los propios usuarios: la navegación es algo más lenta en los horarios de máxima audiencia de Internet. Algo completamente lógico, pues al haber más navegantes, existen más posibilidades de que haya más personas visitando la misma página que nosotros, por lo que la capacidad de tráfico del servidor de esa página se divide entre más peticiones que si, por ejemplo, consultamos la página a las 3 de la madrugada, cuando no navega casi nadie.

Pero claro, tampoco vamos a recomendaros navegar a horas intempestivas. En último término, siempre quedan opciones más “techies”, como recurrir a programas especialmente diseñados para mejorar el comportamiento de los routers, esas cajitas de sobremesa que se usan para distribuir la conexión por casa. Por ejemplo, con ADSLzone Poligon podéis exprimir un poco el comportamiento de algunos de los modelos que proporcionan Telefónica y Jazztel.
En fin, de momento vivimos una situación complicada dentro de nuestras fronteras en lo que a velocidades de conexión se refiere. Ahora parece avecinarse un futuro algo más positivo. Siempre y cuando las nuevas tecnologías de conexión se implanten de forma efectiva y el Gobierno cumpla con sus promesas de exigir honradez a los operadores. Pero por el momento, conviene tener presente este tipo de consejos para, al menos, aprovechar todo lo que podamos el potencial de la línea que tenemos contratada.




6 Opiniones
14 de Noviembre del 2008 @2:08 pm
Que pedazo de artículo, si señor. Todo genial explicado
14 de Noviembre del 2008 @9:26 pm
Creo que hay algunas mentirijillas por aquí metidas. Todo lo mencionado sobre la estafa de los ISP en España es cierto, pero otras cosas juegan mucho aprovechando la ignorancia de los usuarios que en su mayoria no están muy metidos en temas de telecomunicaciones y transmision de datos por medios.
Por ejemplo, el tema inicial de inglaterra es algo exagerado, de hecho, he estado allí varias veces, la ultima hace 4 meses y la verdad es que pagan menos, creo que me dijeron unas 20 Libras (a 1 hora de Londres) por unos 10000/500Kbits ADSL, que no llegaban a 6Mbits de downstream.
Ahi lo dejo!
16 de Noviembre del 2008 @7:51 pm
para engaño, el moden usb de vodafone,dicen que 3,5Gb,Turu que te vi,lo maximo que he conseguido ha sido125/325,con condiciones meterologibas muy buenas.estoy a 10 minutos del centro de la ciudad, pero como se considera zona rural, lo de linea fija, na nai.
camaraymicrofonos.blogspot.com/
“ VICHEANDO “
17 de Noviembre del 2008 @7:25 pm
Hola h2non.
El artículo no dice en ningún momento que los operadores de ADSL en Reino Unido cumplan al 100% con lo que prometen en su velocidad. El caso de O2 sirve simplemente para ejemplificar como la competencia dentro del mercado influye sobremanera en los precios que ofrecen los operadores. Luego casi ninguno cumple completamente con lo pactado, pero de 20 a 150 euros hay una importante diferencia, ¿no crees?
Es más, he preferido no citar el caso de Japón, porque la distancia tecnológica que separa a este país de España es abismal, algo que he podido comprobar yo mismo en persona en Tokyo y Osaka. Allí contratas 100 megas por unos 20-30 euros al mes, y luego cada operador comprueba (sin que el cliente lo solicite siquiera) si la línea da la velocidad publicitada, y si no es el caso, te lo notifican y te realizan un descuento proporcional. Podría haber citado perfectamente este ejemplo, pero me pareció más adecuado hablar de Reino Unido por ser un país a una altura más similar a la de España en materia de telecomunicaciones.
Por otra parte, dices que suelto algunas “mentirijillas”, pero sólo citas una supuesta mentirijilla y lo dices basándote en los resultados de un único operador en una única localización geográfica. Si yo aplicase el mismo criterio a los artículos que escribo, todo el mundo me acusaría de manipulador interesado (y con razón).
Los comentarios están ahí para debatir los posts, y de hecho en este blog podrás encontrar muchos artículos que han sido corregidos a posteriori gracias a las aportaciones de los lectores. Pero si me acusas de mentir, te rogaría que por favor te preocupases por argumentar y contrastar tu respuesta al menos en la misma medida en la que yo he intentado hacerlo. Personalmente creo que es lo más justo en un medio como el blog que no se basa en un discurso unilateral, sino en una conversación abierta donde todos pueden participar mientras que mantengan unas normas básicas de convivencia.
En cualquier caso, gracias por tu aportación, que supongo que no iba con intención de faltar al respeto a nadie.
Un saludo.
30 de Diciembre del 2008 @12:48 am
Dios escuche lo del 80%, y acabe con la avaricia de los egoístas y la tiranía de los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que, en nombre de la caridad y de la buena voluntad, saque a los débiles del Valle de la Oscuridad(Telefónica). Porque él es el verdadero guardián de su hermano y el descubridor de los niños perdidos(FTTH). ¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquéllos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos!(Usuarios) ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yahveh, cuando mi venganza caiga sobre ti!
30 de Diciembre del 2008 @4:31 am
Culebra, te digo de corazón que eres un maestro
Me quito el sombrero en tu presencia como haría el señor Lobo
Un abrazo
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