Maletas, cámara de fotos, el niño, la suegra, billetes de avión… Lo llevamos todo. Bueno, estas vacaciones también hemos añadido un pequeño navegador GPS para el coche. Aprovechando que este verano tocaba Inglaterra, he decidido probar el modelo TomTom XL Europe 31. Uno de los últimos de la marca y con la etiqueta de Europe por aquello de que incluye de serie los mapas europeos. Qué mejor modelo para probar el mismo año que conduzco por primera vez un coche inglés (volante a la derecha) por carreteras inglesas (por la iquierda). Veremos si este navegador me ayuda en la odisea.
Y vaya si lo ha hecho. Gracias al TomTom he podido llegar sano y salvo a todos los sitios. Por recónditos que fueran. Aunque también he conocido caminos ante los que dudaba de si podría avanzar el coche. Aquí tenéis un resumen de mi prueba a fondo del TomTom XL Europe 31 durante las últimas semanas.
Lo primero que llama la atención de este modelo, sobre todo si lo comparamos con otros analizados como el TomTom Go 720, es la ausencia de un aparatoso brazo. TomTom ha conseguido el milagro de reducir la sujección al cristal del coche con una rueda que va integrada detrás del propio navegador. Adiós a esos incómodos, aparatosos y hasta pesados brazos con los que sujetábamos hasta ahora los navegadores. Ahora ya todo es un único elemento que se quita y pone con facilidad. Otro de los inconvenientes de los brazos es que eran difíciles de colocar o dejaban marca en el cristal. A lo largo de estas semanas he puesto y quitado el navegador más de 30 veces y siempre con la misma sencillez. Y sin marcas.
Una vez encendido, el mecanismo es el de siempre. El menú, la forma de introducir las rutas de destino, los mapas que muestra durante el camino. Ahí la única novedad, como siempre, es que los mapas estén a la última. Y aquí es donde TomTom tiene una tarea difícil. Es cierto que en pequeñas ciudades y carreteras donde no hay muchos cambios en poco tiempo, los mapas están actualizados. Pero es en las grandes ciudades (incluida Madrid, donde también lo he puesto a prueba) donde los fabricantes de navegadores, en general, tienen más lagunas. Calles que han cambiado de sentido, rotondas donde antes había un cruce, nuevos tramos de autovía. Sin duda, es una ardua tarea. Pero es una de las cualidades más necesarias para este tipo de producto.
Una de las soluciones de TomTom pasa por hacer una comunidad donde los usuarios puedan añadir cambios a los mapas y compartirlos con los demás. Es una buena idea. Y compleja. Pero no quita la responsabilidad de la marca por pelearse por la actualización constante.
Si hay un fallo que más he notado durante estos días ha sido la forma de elegir la ruta. Como no jugaba en casa, tenía que dejarme llevar por el navegador. Y a pesar de que existían carreteras normales, decentes, con sus dos carriles y su raya pintada enmedio, el navegador tenía la fatídica costumbre de guiarnos por caminos y cuestas difíciles de narrar. Bucólicos, oníricos, eso sí. Pero que costaban más de una gota de sudor. Y eso que hacía frío y llovía.
Llegar, llegábamos. Pero sobre el mapa, descubríamos que el navegador había elegido la ruta más directa. Lo que no quiere decir que fuera la más recomendable ni fácil de conducir. Y eso que en las preferencias del TomTom XL Europe 31 estaba seleccionada la ruta más rápida. Supongo que es una manera un tanto peculiar de entender qué es la ruta más rápida. Porque atravesar el campo y sufrir ante cada nueva curva por si viene un coche de frente, no es precisamente el método más rápido. Aunque sí el más directo si trazamos una línea en el mapa.
Yo sugiero que, al igual que el navegador te pregunta si quieres evitar las autopistas de peaje, añada otra opción del tipo “¿Desea usted ir por vías civilizadas o no le importa conocer la campiña?”. Ya en serio, entre las preferencias de planificación de este GPS nos encontramos la posibilidad de seleccionar la ruta más rápida, la más corta, evitar autopistas, rutas peatonales, en bicicleta o con velocidad limitada. Aunque no siempre funcione como uno desea.
Respecto a la pantalla, nos encontramos ante un modelo con pantalla táctil de 4,3 pulgadas. Un tamaño que permite ver bien las indicaciones, al tiempo que evita ocupar demasiado para llevarlo de un sitio a otro. Lo siguiente será conseguir reducir tanto el peso (186 gramos) como, sobre todo, la profundidad del navegador (118 x 83 x 25 mm). Aunque en estas medidas oficiales han contado sólo con la pantalla. Si sumamos todo el aparato, pantalla y rueda trasera de soporte, la profundidad supera los 40 milímetros.
En este modelo no hay extras. No tiene manos libres para el móvil, ni permite almacenar música en MP3 como sí hacía el TomTom Go 720. Este modelo apuesta por la sencillez de funciones. Pero los usuarios que sólo busquen un navegador, no echarán en falta todo lo demás. Por supuesto, sí incluye los avisos de radares. Esa función tan práctica que evita más de una multa gracias a que tiene memorizados los puntos donde se ubican los radares fijos de velocidad. Y eso, cuando se viaja por el extranjero es una comodidad más. Porque en tu tierra puedes conocerte su ubicación. Pero en otro país es más difícil de conocerlos. A veces, ni siquiera identificarlos cuando pasas por delante de ellos.
¿Quién quiere este TomTom XL Europe 31?
Cualquier persona que quiera comprarse un navegador y que tenga en mente viajar por algún país europeo durante los próximos meses. Y que busque un modelo sencillo, sin grandes añadidos ni extras, así como fácil de manejar y de llevar a todas partes. Y que cumpla bien su cometido.
Puntos fuertes
Hay uno que salta a la vista. La ausencia del brazo accesorio para sujetarlo al cristal. El nuevo método de agarre es más sencillo, ocupa menos y, encima, funciona mejor. Otro de sus puntos fuertes, claro está, es que ya viene cargado con los mapas de 31 países europeos. Así, cambiar de un país a otro es tan sencillo como buscarlo al principio de elegir la ciudad.
Se puede mejorar
A la hora de elegir las rutas hay que afinar más con los caminos elegidos. Saber acotar mejor si la ruta pasa por carreteras o caminos rurales. O si un camino es mejor que el otro. Sobre todo en poblaciones rurales o entre caminos de cabras que pasan por la ciudad. Y otra de las tareas pendientes es la constante actualización de los datos. Los nuevos cruces, cambios de sentido, obras y, en general, todas las incidencias que puedan afectar a la ruta.
Ficha técnica
| Modelo | TomTom XL Europe 31 |
| Peso y dimensiones | 118 x 83 x 25 mm 186 gramos |
| Pantalla | LCD panorámica de 4,3 pulgadas 480 x 272 píxels, 64.000 colores |
| Funciones | Receptor GPS de alta sensibilidad Alerta de radares de tráfico Posibilidad de compartir los mapas con otros usuarios |
| Contenido de la caja |
Navegador, soporte EasyPort, cargador de coche y cable USB |
| Precio | 249 euros |
| + info | TomTom |






2 Opiniones
24 de Agosto del 2008 @9:06 pm
Yo también he podido estrenar un TomTom Europe este verano. Mi modelo es el Europe 22, y la verdad que es muy útil para aquellos (como yo) que no nos orientamos demasiado bien.
El único incoveniente que he encontrado es la poca duración de la batería, más de 2 horas seguidas y debía poner el cargador de mechero.
Aún así, nos ha servido para encontrar ciertas bodegas algo escondidas de la provincia de Girona.
GRAN INVENTO
31 de Enero del 2009 @12:20 pm
donde puedo conseguir mapas actualizados para este modelo gratis
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