Los exoesqueletos son esas armaduras robóticas destinadas a aumentar la fuerza de un ser humano. Permiten que una persona sea capaz de levantar pesos muy por encima de sus posibilidades, pero a cambio de una considerable reducción de su agilidad y velocidad. Por esa razón la meta principal del exoesqueleto que la compañía Raytheon está desarrollando es conseguir que nuestra movilidad no se vea mermada drásticamente al utilizar estos trajes especiales.
Este modelo permite levantar objetos con un peso de hasta 68 kilogramos sin mayor esfuerzo. Pero es que, al mismo tiempo, alguien que lleve puesto este exoesqueleto podría jugar al fútbol, participar en una carrera de sacos o hasta dar unos pasos de baile. Y no nos referimos precisamente a un baile mecánico como el “robocop” que canta Rodolfo Chikilicuatre, aunque tampoco sabemos si ofrecerá tanta libertad para atreverse con el “breikindance”.
El doctor Stephen Jacobsen lidera la investigación en esta tecnología, cuyo desarrollo fue solicitado por el ejército de los Estados Unidos. Según el científico, este trabajo es una combinación de arte, ciencia, diseño e ingeniería. Incluso admite haberse inspirado en películas de ciencia-ficción (recordemos que en la secuela de Alien, por ejemplo, la protagonista utiliza un exoesqueleto para deshacerse de su enemigo) o en superhéroes como Iron Man, cuya armadura avanzada le otorga múltiples poderes.
¿Superará la realidad a la ficción? En este caso es complicado que consigan las mismas habilidades que el intrépido hombre de acero. Pero Jacobsen sí confía en que los soldados del futuro se beneficien de las ventajas que ofrecen estos exoesqueletos de gran movilidad. Aunque encontrará mucha competencia en el traje de superfuerza HAL, de características muy similares.
Vía: Gizmag




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