Un futbolín de diseño

¿Qué pasa cuando unos diseñadores extranjeros quieren darle un nuevo aire a un invento tan español como el futbolín? Pueden pasar dos cosas: que fabriquen uno automatizado o que propongan un diseño artístico. Casi de pieza de museo. Este último es el caso del 11 the beautiful game, creado a medias entre los diseñadores de las agencias holandesas GRO design y Tim modelmakers.

Si en los últimos años muchos estadios de fútbol europeos han sido rediseñados casi como monumentos arquitectónicos, ¿por qué no hacerlo con el aspecto clásico del futbolín? Ésta es la pregunta que llevó a ambas agencias a crear un futbolín lleno de formas curvas y elementos minimalistas. Empezando por las varas que incluyen los mangos y las figuras, hechos de latón cromado y pulidos hasta cobrar efecto de espejo, rematados a mano con tinta para el número de cada jugador.
También incluye algunos efectos de luces, para dar un poco de ambiente cada vez que se marca un gol o se inicia una partida. Todo ello en un futbolín de formas redondeadas y acabados brillantes, digno de los mejores clubs y bares ultramodernos (por no decir ultrapijos). Entre sus detalles, los diseñadores han incluido una pequeña hendidura en cada lateral, con el objeto de colocar la bola y hacer los saques.



El invento ha sido mostrado en el Salón del Mueble de Milán, celebrado a mediados de abril, donde ha compartido protagonismo con otros curiosos diseños como D/A Clock o Fujitsu Woodshell. ¿Dónde si no en la capital mundial de la moda iba dejarse ver semejante creación?

Por el momento sólo existen algunos prototipos operativos. De ponerse en venta, lo haría con un precio previsiblemente caro y enfocado a coleccionistas de excentricidades. Tiene un par de desventajas respecto a los futbolines convencionales. La primera es que, si uno pierde por mucha diferencia de goles, no puede pasar por debajo como castigo. Pero aunque hubiese espacio suficiente para pasar, dudamos mucho que el propietario de un futbolín asi estuviese dispuesto a arrastrarse por el suelo. No sea que se le manche el traje de Armani o el pañuelo de seda de Hermès.
La segunda desventaja es que los muñecos no van vestidos con los colores de tu equipo. Un detalle realemente importante en todo simulador de fútbol que se precie.

Via: UberReview
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Pues será muy moderno, pero parece una bañera rara
Comment by Sonna — 5 Mayo 2008 @ 1:16 am
[...] lo visto no es un [...]
Pingback by 11, el futbolín pijo « El Supergrupo — 2 Junio 2008 @ 10:02 pm