
Con un par de toques, este teléfono puede mostrarnos sobre su carcasa la hora del reloj o el estado de la batería e incluso rechazar llamadas. Es el signo de distinción del Nokia 6600 Fold, uno de los tres miembros de la nueva familia Beatiful to use, formada por tres móviles de diseño cuidado y prestaciones medias.

Su diseño es parecido al de terminales como el Sony Ericsson Z610i: es de tipo concha y su carcasa lleva una pantalla OLED oculta a simple vista, en este caso de 120 x 180 píxeles. Con dos toques podemos visualizar información básica del teléfono en dicha pantalla externa, rechazar una llamada o apagar la alarma; si ejercemos sólo una leve presión, el teléfono se abre automática y lentamente, pues lleva un sistema de cierre y apertura electromagnético.
Aquí veremos el espíritu y las interioridades de Winnie the Pooh, Blas y Epi, la Teletubbie roja o el monstruo de las galletas. Y es que hay robots de juguete como el Graupner RB1000 cuya estructura está al descubierto sin intención de disimularse.
Los muñecos de peluche representan justo el caso contrario: personajes de trapo que pueden llevar ciertos mecanismos ocultos en su interior. Puede ser un sencillo artilugio que le sirva decir algunas frases, o uno complejo que le permita hacer movimientos más avanzados.
Esta tecnología suele pasar despercibida a los ojos de la gente, pero para Matt Kirkland no tienen ningún secreto. Este diseñador estadounidense se ha dedicado a diseccionar una serie de peluches para mostrarnos cómo son los ingenios que llevan por dentro. Un trabajo que ha bautizado como In Vestimentis Ursum.
Gracias a él sabemos que por dentro de este entrañable gatito sólo hay un dispositivo muy básico, con el que puede agitar sus piernas pero poco más.
Este perrito con pijama se llama Peeper. Pero al igual que su compañero felino su estructura interna no es demasiado complejo.

Cuando os enseñamos la tele retro-futurista ideada por V12Design, también os comentamos que la firma italiana Brionvega pensaba producirla en serie y venderla como producto de lujo. Pues dicho y hecho: Brionvega Alpha ya puede encargarse por un precio de 1.950 euros en tres colores distintos: negro, gris plata y, por supuesto, ese “naranja butano” que a más de uno le dañará la vista.

¿Casi 2.000 euros por una tele de 19 pulgadas? Hombre, también lleva un lector de DVD integrado con su ranura debajo de la pantalla, que admite incluso CDs con canciones en MP3. Pero estamos hablando de la edición básica, que lleva un sintonizador que quedará obsoleto cuando se consuma el apagón analógico. Si la quieres con un sintonizador de TDT integrado, su precio sube hasta 2.150 euros.

La firma TXS Industrial Design ha mostrado su último asiento multimedia destinado a los viajeros de avión que quieran sufrir el síndrome de la clase Business. Se llama Weber 7800 y nos permite dormir completamente tumbados durante los viajes transoceánicos, y se acompaña de pantallas, conexiones de auriculares y todo tipo de accesorios para ver películas, escuchar música o cargar la batería del móvil.

En la película y las series de los Transformers existe un cubo, llamado All Spark, que sirve para dar vida a las máquinas y convertirlas en robots inteligentes y transformables. Pues bien, a partir de agosto podrás tener ese preciado tesoro en tu casa y por unos 23 euros. Eso sí, se trata sólo de un hub o concentrador USB que imita fielmente el aspecto del cubo de la película.


La tecnología también está entrando en la ropa que nos ponemos. En Japón hace tiempo os mostramos chaquetas, camisas y pantalones con aire acondicionado. A la joven austríaca Talia Elena Radford Cryns se le ha ocurrido otra forma de mejorar nuestras prendas para que nos ayuden en nuestra vida cotidiana. Su concepto de ropa interior Ergoskin tiene como objetivo corregir posturas malas para la espalda cuando estamos sentados delante del ordenador en casa o en la oficina.
Cada prenda llevaría unos sensores colocados estratégicamente en algunos puntos del torso y la espalda. Si uno de los sensores detecta un músculo en mala postura durante demasiado tiempo, aplicaría un impulso eléctrico parar corregirlo. Ojo, no hablamos de descargas (sería un poco cruel), sino de pequeños empujes aplicados al músculo para tensarlo y destensarlo, como hacen los aparatos de gimnasia pasiva.
A estas alturas de juego, está claro que Grand Theft Auto se ha convertido en una saga que atrapa a miles de jugadores de todo el mundo. Todo un negocio de oro que no sólo se traduce en ventas de juegos para Xbox 360 o la PlayStation 3. Incluso las compañías discográficas se preparan para hacer su agosto particular cuando la música de sus artistas se popularice tras aparecer en el juego.
Hay centenares de páginas web dedicadas a su análisis, cientos de vídeos colgados en YouTube con sus tráilers y, por supuesto, todo tipo de especulaciones con cada nueva entrega. Pero ¿cómo empezó todo?