
Con lo que han avanzado los videojuegos hoy en día (échale un vistazo a nuestros especiales de Navidad), y aún así nos seguimos divirtiendo con planteamientos tan sencillos como los del Tetris o el Pong. Con este reloj podrás disfrutar de ambos juegos en cualquier parte.
Su diseño es algo tosco. Pero es que tampoco vas a ponerte a Bob Esponja en la muñeca. Además, este reloj es más bien para amantes de la culturilla de los 80: Duran Duran, Cheers, Tron, la Atari 2600 y demás. Aunque fíjate en Mr. T, que en esto de los videojuegos parece estar al día.

Tiene el aspecto de un piano de época victoriana. De esos que hay en todas las casas grandes, antiguas, y caras donde vive gente que no sabe tocar el piano. Y que quizás preferirían tener este Compiano en su lugar. Luce igual de bien, pero en realidad es un centro multimedia.
Tras el panel frontal hay oculta una pantalla panorámica Philips LCD HDTV de 26 pulgadas para ver la tele. O para utilizar el ordenador incorporado, con un procesador de 6 Ghz, 1 giga de memoria RAM y 500 gigas de disco duro (el sistema operativo instalado es Windows XP Media Center Edition).

A primera vista puede parecer una calculadora normal y corriente. Sin embargo, este artilugio inocente en apariencia es un invento digno de película de James Bond. En su interior hay una cámara oculta sin cables para cotillear lo que hacen los demás.
El mecanismo se acciona mediante control remoto. En ese momento la cámara se pondrá en funcionamiento automáticamente si el sensor de movimiento detecta alguna actividad frente a ella. Se detendrá 15 segundos después de que ésta haya cesado.

En 1982 a la firma soviética LOMO le dio por fabricar unas cámaras compactas de bajo coste y con unas características especiales, que conseguían fotos oscurecidas en sus bordes (viñeteadas) y con colores muy saturados. Aquellas primeras “Lomo Kompact” empezaron a usarse en los países comunistas, y con el tiempo dieron lugar al fenómeno de la lomografía, una corriente expresiva que cuenta con seguidores en todo el mundo (como en España).
Por fortuna, no hace falta comprarse una de estas cámaras para conseguir el llamado “efecto LOMO”. Sölo hay que hacer algunos ajustes sencillos con un programa de retoque fotográfico como Photoshop. Así que abre tu foto y elige el Lazo en la barra de herramientas, ya que lo primero que vamos a hacer es crear el viñeteado característico de este tipo de fotos.