
La empresa italiana HALL9000, llamada así en honor al ordenador de la película “2001: Odisea en el espacio”, ha colgado en Internet una foto del cuadro La Última Cena con una resolución de 16 Gigapíxeles. La famosa obra de Leonardo Da Vinci puede ser admirada hasta el más mínimo detalle y sin la necesidad de viajar hasta Milán, donde este cuadro de cinco siglos de antigüedad está expuesto (en la iglesia de Santa Maria delle Grazie).
¿Y qué es eso del Gigapixel? Pues que la imagen está formada por 16.000 millones de puntos, es decir, de píxeles, con una resolución total de 172.181 x 93.611 puntos. Desde la propia web, podemos acercarnos con el zoom a cualquier punto del cuadro, hasta llegar a ver los pequeñísimos trazos hechos por el pintor italiano, sin que la imagen pierda ningún detalle. A medida que nos acercamos más y más, la imagen es reescaneada en pocos segundos para mostrarnos todo al detalle.

Para almacenar y reproducir en alta definición
Es lo último en alta definición. Listas interminables de música, fotos y películas en alta definición. Y todo, en la pantalla del salón.
Este Home Media Player de SPC Internet tiene el aspecto de un disco duro de esos que se conectan al televisor. Y en parte cumple esa función, pero ofrece mucho más. En realidad, es un auténtico centro multimedia capaz de reproducir vídeo, música y fotos. Y estos archivos multimedia pueden venir (sin cables) desde cualquier ordenador de la casa o, simplemente, pueden estar almacenados en el mismo disco duro interno que se aloja en el euqipo.
Gracias a su capacidad Ethernet y Wi-Fi podemos conectarlo al PC con y sin cables. Así, el Home Media Player puede recoger y reproducir en la tele los archivos almacenados, incluso los que están en alta definición. Existen otros módulos multimedia de este tipo, pero ninguno tiene prestaciones de alta definición porque las conexiones por cable de red convencional o Wi-Fi son demasiado lentas. No mantienen la enorme velocidad de transferencia necesaria para mover vídeo de alta definición en tiempo real desde un ordenador hasta la tele del salón. Este lo consigue gracias a su sistema de disco duro. Cuando queremos ver algún contenido de este tipo, lo empezamos a bajar un poco antes al disco duro del Home Media Player y, al cabo de un rato, ¡magia potagia! podemos verlo en la tele del salón
Además, este equipo se acompaña de toda una serie de salidas de audio y vídeo, tanto analógicas y digitales. Un apartado de conexiones que nos permite un buen margen de maniobra en función de los equipos audiovisuales que usemos, ya sea una vieja tele de tubo, una moderna pantalla delgada, unos altavoces en estéreo o un sistema de sonido de cine en casa.