Imagínate que estás en una reunión de trabajo. Te metes la mano a la chaqueta y sacas este dispositivo. Lo enchufas al ordenador y el pirrinchi empieza su espectáculo erótico festivo. En ese momento, esa credibilidad que habías ido forjando a lo largo de duros años de trabajo, se va al traste. Nunca serás el mismo. A partir de ese momento, serás el dueño de ese bonito perrito-piloto-cachondo.
Tú verás, pero por tu bien, si lo compras, utilízalo en “entornos controlados”. Si no, aténte a las consecuencias…
Vía - Stralunato

2 Opiniones
17 de Diciembre del 2006 @5:15 pm
demasiado bueno, pero para sacarlo solo con los amigos!!!
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